jueves 3 de julio de 2008

MÚSICA PARA UNA SONRISA

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http://www.teleprensa.net/costa-tropical-noticia-134994-M26uacute3Bsica-para-una-Sonrisa.html

viernes 20 de junio de 2008

YA ES VERANO

Desde hace un par de días, todos los informativos de todas las cadenas, en esos pequeños microespacios en los que no venden noticia, sino que más bien ponen en auge artículos de temporada, vienen como digo, bombardeándonos con la llegada del verano.
Hablan de temperaturas, de estadísticas, y debe ser por el calentamiento global, pero cada año es noticia el hecho de que vamos a pasar el verano más caluroso de la historia.
Nos hablan de modas para el verano, de dietas, de rutinas de ejercicios, de vacaciones, de viajes…, nos hablan de un millar de cosas con las que se supone debemos percatarnos de que ha llegado el verano, o por lo menos, a través de las cuales seamos capaces de darnos cuenta de ello.
En definitiva, no son más que una sarta de tonterías con las que entretenernos, y ampliar el espacio de duración de lo que se supone debe ser un espacio para informar de las noticias de actualidad.
Para algunos, la llegada del verano puede que sea noticia, pero no creo que necesitemos de esa inducción mediática.
Pues bien, mira por donde, que uno, ajeno a ese desfile de “noticias” que nos hacen ver que estamos a punto de entrar en verano, hoy me he percatado por mi mismo de esa inminente llegada, y no ha sido por la televisión, ni por la radio, ni por los periódicos, ni por los escaparates de bañadores y bikinis. Fue anoche cuando salí a tirar la basura.
Así de sencillo, de barato y de escaso rigor mediático. Tuve que salir a tirar la basura para reparar en que verdaderamente, ya está aquí el verano.
Y es que el propio título de este blog no es capricho alguno, sino un orgullo, el poder escribir al mundo desde esta calle tan motrileña y tan cercana a calles de mi niñez, que día a día se resisten a ser arrasadas por el progreso desmedido y luchan por conservar ese halo castizo de antaño.
Aquí, en la calle Burgos, cuando salí a tirar la basura anoche, me di cuenta de que ya es verano y fue porque vi por primera vez este año, las primeras tertulias de vecinos a pie de calle, sentados plácidamente en sus sillas de anea unos, y otros en el tranco de la calle.
Vi las puertas abiertas con las cortinas jugueteando a entrar y salir empujadas por el aire. Vi a los que serán los viejecillos del recuerdo de los más pequeños de ahora, algunos casi descamisados por el calor, con su cigarrillo pegado al labio.
Estos son los matices del día a día de esta zona, que verdaderamente nos hacen saber que es verano.
Mis viejecillos, esos que te ven llegar a mediodía, y te paras porque quieres saborear el regusto de lo añorado y casi extinguido, y que con un “¡Dios te guarde!, inician quizás la mejor y más pura conversación que has tenido en la calle a lo largo de todo el día, y te hablan del tiempo, de la vega, de la vida de este Motril..., son parte del patrimonio de nuestra cultura.
Esto si lo hacía yo patrimonio de la humanidad.
La pena es que cada vez se vea menos, aunque quedan todavía en Motril unos cuantos barrios que conservan esto.
Algún día echaremos de menos ver una silla de anea en la calle.